HABLARSE DESPUÉS DE LAS PELEAS

Las peleas de pareja son una de las cosas más comunes en el mundo, esas discusiones que surgen ante cualquier diferencia de pensamiento son las más comunes, seguidas por las peleas de celos fundados o infundados, las peleas por dinero, etc.
Es muy común que desúés de una discusión o pelea de pareja (sin golpes o agresiones físicas) no queramos estar para nada cerca de esa persona y busquemos alejarnos y justificar nuestro accionar, en nuestro orgullo egoista pensamos que estamos en lo cierto y lo mismo pasa en el otro lado, que igual se piensa que no ha cometido ningun error y estaba en lo cierto al defender su punto de vista.
Muchas de las personas casadas y aquellos que llevan la relación en otro nivel, saben que las peleas son algo común y de no preocuparse en una relación, eso porque no existen dos personas iguales en el mundo y si asi lo fueran de iguales, muy posiblemente las discusiones seguirían ahi.
El asunto es que la mayoría nos alejamos, terminamos separados, confundidos, dolidos, amargados. Así terminamos nuestras discusiones, tristes y decepcionados, lo que menos se esperaría al finalizar una cita o una noche de películas.
Pero, ¿Que deberiamos hacer ante una discusión, una pelea, un enfado, un embrollo de celos, etc.?
En un consejo de parejas de casados, las discusiones o peleas debieran ser unicamente en el momento, es decir mientras dura la discusión y luego desvancer los enojos y continuar. Esta apreciación estaría fundamenteda en el hecho real de que los casados no necesitan ese tiempo de espera antes de la solución de los problemas, discuten, reflexionan, escuchany siguen con sus vidas.
Crear un espacio entre ambos, lo único que genera es alejamiento, destrucción, muerte de los sentimientos. Aunque las discusiones sean algo del día común, se debe aprender a manejarlas como lo que son, momentos de descarga de ira y frustración que se sienten normalmente con cualquier persona, pensemos que no todo el tiempo podemois sentirnos amorosos y tiernos, pueden exisitr mil factores que nos lleven a crear estrés en el momento y es justamente que nos encontramos con algo negativo y comienza el disturbio. Mantengamoslo en ese momento, la discusión dentro del momento de discusión y continuemos con nuestras vidas. La lejania solo crea mayor lejanía, la distancia crea mayor distancia.
Una terapia muy efectiva es la de descargar todo lo malo que sentimos entre ambos, sin herir ni lastimar personalmente, discutir, colisionar, respirar y seguir adelante. Hablar de lo que nos preocupa, cuando se encuentran riendo o divertidos es una buena técnica para aclarar las diferencias y generar mayor confianza, porque es en esos momentos en los que nos sentimos más cercanos.

No discutas y si lo haces, la discusión acaba donde termina, ahi se acabo.

Suerte amig@s y tratemos de ser felices en nuestras relaciones....

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